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jueves, 22 de febrero de 2018

Ecuador: ¡A la sierra!, Quilotoa, Quito

Zumbahua 

Desde Puerto López, por 10 dólares, en la empresa de transporte Reales tamarindos, compré un pasaje con destino a Quevedo. 

En la agencia dijeron que eran 4 horas de viaje pero en realidad fueron 6 hasta Quevedo. Cuando llegué a Quevedo inmediatamente subí a otro bus por 1,80 con destino a Zumbahua, dijeron 2 horas pero fueron 3. Además, hay que aclarar que es época de lluvias. 

El bus me dejó en la entrada del pueblo. Al llegar llovía mucho y hacía frío pues ya son 3600 msnm, en internet vi que eran 2100 pero, otra vez, me engañaron. Así que desistí de caminar hasta mi hospedaje, tenía sólo un polo, y tomé un taxi por 1.50 que en menos de 5 minutos me dejó en mi destino. Costó casi como el bus. Hay que decir que en casi todo Ecuador se usa taxímetro, entonces hay que estar atentos a los desvíos que pueden hacer los taxistas para cobrar más.

Laguna Quilotoa

Al día siguiente fui a la Laguna Quilotoa, esta se ha formado dentro del cráter de un volcán. Para llegar puedes tomar un bus que pasa cada hora o un taxi que querrá cobrarte 2.50 dólares por persona pero pedí rebaja y cobró 1.50. Una vez hay tienes dos opciones: bajar a la ribera del lago o caminar alrededor del cráter. Ingenuamente hice lo segundo, el chico de informes dijo que ern entre 3 y 4 horas pero lo hice en 6, no pensé que sería tan pesado; tiene el pico más alto a 3930 msnm. Luego hay bajadas muy empinadas, el paisaje es lindo pero la caminata se hizo más pesada porque comenzó a llover, los caminos se pusieron lodosos, todo era neblina y algo de viento,llegué empapada. Si no te gustan las alturas no hagas esto porque muchas veces caminas al lado del barranco. Hay mucha gente haciendo esta caminata y definitivamente no creo que alguien la hizo en 3 horas. Esta es gratis y no se necesita guía porque los caminos están bien señalados. En informes no tienen mapas. 

En Quilotoa, no sólo está el lago sino también es una especie de complejo turístico, con hostels, hoteles, tiendas y restaurantes. También puedes quedarte en Latacunga e ir desde ahí al lago pero este está a hora y media de la laguna. Entonces, Zumbahua es lo más cercano y barato. 

Me quedé en el hospedaje Cóndor Matzi, estaba muy bien recomendado en Booking por su cercanía al lago Quilotoa. 16 dólares la noche con desayuno incluido. La conexión a internet es malísima pero las duchas tienen muuuucha agua caliente. 

Lindo paisaje, antes de la lluvia

A Quito 

Para ir a Quito desde Zumbahua hay que salir a la Panamericana, cada media hora salen buses a Latacunga, cuesta 1,50 y dura un poco más de una hora y media. Luego, bajas en el terminal de Latacunga y automáticamente tomas el bus a Quito, cuesta 2,15 y dura un poco menos de 2 horas. En el verano llueve mucho y hace frío, hay que ir con más de un par de zapatillas y una casaca impermeable. 

El terminal de Quito está lejos del centro, en donde me alojé, leí que los taxis son caros; entonces usé el transporte público, se parece al Metropolitano. Cuesta 25 centavos y en 40 minutos estaba en el centro, a dos cuadras de mi hospedaje. En el quiosco de atención  al público te atienden muy bien y te dan la información necesaria de donde necesitas ir. Me gustó, esto no existía la última vez que estuve por acá. 

Quito ha cambiado mucho desde que estuve acá, para bien, el sistema de transporte es muy eficaz y las calles del centro están más ordenadas y limpias. Muchas se han vuelto peatonales. 

Visité algunos sitios que no vi en mi anterior viaje. Fui al Museo Nacional, para esto tomé el metro bus en la Marin central y a unas 3 paradas está en Centro cultural de Ecuador, con su teatro, cinemateca y el "Museo nacional" que estuvo ahí pero ya no y no saben cuándo estará abierto nuevamente. En cambio, tienen algunas salas con arte colonial y moderno, las más atractivas son las de instrumentos musicales y la de etnografía. Es gratuito. 

Visita al Palacio de Gobierno

Al lado del palacio de gobierno hay un quiosco, en él puedes conseguir gratis un ticket para una visita guiada. Debes llevar tu pasaporte o DNI y te darán una hora. Yo fui a la una y me dieron entrada para las 4 de la tarde. La visita dura una hora y media y es muy interesante, sobre todo la sala en donde Rafael Correa ha puesto en exhibición los regalos que recibió durante su mandato. Además puedes ver las salas donde se reúne el gabinete y donde juramentan los ministros. 

El Palacio de Gobierno, su patio porque no dejan tomar más fotos.



La mitad del mundo 

También cambió mucho desde la última vez que la visité. Ahora cuesta 5 dólares y puedes entrar a todos los museos y al planetario de ese complejo turístico. Me gustó la explicación de la guía en la sala del cacao, la maqueta de Quito colonial y los experimentos dentro del monumento. Hay restaurantes, plazas y cafés para descansar, también tiendas con souvenirs de la mitad del mundo.
Para llegar fui a la Marin central. Se toma un metrobus hasta La Ofelia, es la última estación, luego un bus alimentador te deja en el óvalo de la mitad del mundo. Todo eso me costó 40 céntimos pero el viaje puede durar más de una hora. 

El panecillo 

Es el cerro que está en el centro de la ciudad, coronado por una virgen. Fui de noche para ver las luces de la ciudad, aproveché que el cielo no estaba nublado. Pedí un uber que me costó un poco menos de 3 dólares desde el centro. La entrada para subir a la virgen cuesta 1 dólar. 
Tomé las fotos necesarias y esperé a que un taxi llegue con pasajeros para que me baje, me costó 2.15. 


Tren de los volcanes 

Este es un tren que recorre un camino en donde se pueden ver hasta 7 volcanes 
Costo: 55 dólares 
Duración: 9 horas. De 8 am a 5:30
Incluye: guías, almuerzo, un regalito, una empanada y un vale de un dólar. 

La primera parada es de 15 minutos en donde te darán una empanada de aire (no es broma, se llama así). Luego para en un sitio llamado el Boliche, hace mucho frío y ahí haces una caminata facilísima, de 30 minutos, por un bosque húmedo. Acá nos explicaron algo de las artesanías que venden ahí y luego, claro, las venden. También hay un café, todos los pasajeros recibimos un cupón de un dólar para consumirlo acá. Este es el punto más alto. 

Luego se emprende el regreso y llegamos a otra estación en donde un grupo de personas hicieron un baile típico, almorzamos y visitamos una granja con caballos, vacas, pavos, cerdos, cabras, etc., esta actividad fue la que me gustó más. En el camino la gente que se cruza con el tren saluda con mucha alegría, en especial los niños. 

Creo que la temporada no es la mejor para hacer esta actividad pues la neblina no permite ver a los volcanes. Entonces, deberían advertirlo o bajar el precio porque el paisaje no es nada espectacular durante el recorrido. 

Hospedaje

En Quito me quede en un hostel súper bueno y muy bien ubicado, cerca  de la casa de Manuela Sáenz. Se llama Friends Hostel. 

Vista de Quito desde la Basílica del voto nacional

Otavalo 

Para ir hay que ir al terminal Carcelen. Se tiene que tomar el trolebús C4 en el centro, hasta su último paradero y ahí cambiar al C5. Este terminal queda lejos, no sé cuánto costará un taxi, pero el viaje es largo hasta allá. 

Al llegar había una cola de más de una cuadra para comprar el pasaje, parece que mucha gente, en especial jóvenes van los fines de semana a este sitio. 

Ya me veía perdida o sin bus. Pero vi taxistas que te llevan a Otavalo por 12 dólares, regateé y un taxista me cobró 10; solo tuve que esperar a que llenara el auto. Normalmente el viaje es bus dura 2.30 horas, pero el taxista lo hizo en 1.30. 

Otavalo es famosa por su mercado de los sábados, en donde venden de todo. Este está en muchas calles de la ciudad. También tienen un mercado de animales pasando la panamericana, ahí venden desde cuyes hasta caballos. También tienen la plaza de los ponchos en donde venden artesanías y cosas típicas del Ecuador, claro, también los sombreros de Panamá. 

En las afueras de la ciudad hay lagunas y una cascada para visitar. Pero ya debía moverme a Colombia. 

Hospedaje en Otavalo

En Otavalo me quedé en Flying donkey, justo en el centro de la ciudad, tiene la cocina abierta y cuartos con baños privados. 

Mercado de animales en Otavalo


lunes, 5 de septiembre de 2016

Tren a Huancayo

Este es uno de esos viajes en donde más importante que el destino es la ruta; he estado en Huancayo muchas veces y lo que más recuerdo siempre son los pequeños pueblos en las afueras de la ciudad, en especial Molinos, Huamalí, Mantaro, Jauja, Ocopa, etc, etc.  

Vagón turístico


Huancayo es una ciudad muy parecida a Lima, diría que es una Lima en chiquita, un poco caótica y con mucha gente en sus calles, mucha gente joven, sobre todo. Solo fui el fin de semana, para aprovechar una de las salidas en el tren, las cuales se dan una vez al mes, de ida y vuelta. Ya habia hecho el viaje antes, así que tenía solo el pasaje de ida. 

Para saber las fechas y más datos del tren puedes entrar a la web oficial: Ferrocarril Central Andino, luego debes tus pasajes en Teleticket, hay diferentes espacios y precios. Las salidas, por lo general, son durante los fines de semanas largos; no tuve fin de semana largo a fines de agosto, así que fui en tren y volví en bus. 



Hay que levantarse muy temprano para estar en la estación media hora antes de la salida, el tren sale a las 7 de la mañana desde la Estación de Desamparados, a la espalda Palacio de Gobierno. Hay que pasar un control de seguridad, casi casi como en el aeropuerto, eso toma un poco de tiempo. Si llevas una maleta pequeña irás directamente a tu vagón; si no, tendrás que dejarlo en un vagón especial. El tren sale con mucha puntualidad, no te esperarán, así que lo mejor es estar a tiempo. 

El viaje en tren es una experiencia maravillosa; si te han dicho que el Perú es lindo, habrás escuchado una mentira, es una maravilla.



Debes dormir bien el día anterior para pasar la mayor parte del tiempo en el bar del tren, donde hay una terraza o disfrutando de la vista desde la ventana de tu asiento. Desde la terraza puedes ver cómo va cambiando los colores de la montaña y sentir el viento limpio, con olor a eucalipto en la cara; claro, debes protegerte del frío y del sol. En algunas partes, sobre todo el tramo anterior a La Oroya, la geografía se pone más agreste y los campos son más secos (aunque debo aclarar que viajé en época seca, la época de lluvia comienza entre octubre y noviembre).



Hay muchas personas que sufren con la altura, así que toma las medidas necesarias, aunque hay un médico y una enfermera en el trayecto, lleva tus propias medicinas, por si eres alérgico. Siempre tomo acetazolamida un día antes del viaje, cada ocho horas, y me va genial, puedo sufrir con un pequeño dolor de cabeza pero no tengo naúseas, ni vómitos o esa sensación horrible de malestar general producido por el soroche.

El tren Lima-Huancayo, tiene dos clases: el turístico, es el más caro pero es el que te permite entrar al bar, además, te entregan un ticket de cortesía para un pisco sour o un jugo en el bar, trata de consumirlo temprano pues el pisco se acaba, sí se acaba, no esperes. Además, ofrecen desayuno y almuerzo, luego, lo que quieras comer, tendrás que comprarlo en el bar del tren, por lo que recomiendo llevar provisiones porque es un viaje de 12 horas. La primera vez que fui en este tren compré mis pasajes en el coche clásico, pero es incómodo, los asientos no son reclinables y no ofrecían más que mates para combatir la altura, aunque la diferencia de precios es grande, prefiero el coche turístico. 

El tren hace algunas paradas estratégicas, la más interesante es cuando cambia la dirección del tren y la locomotora se mueve de lugar, otra parada es en Matucana, en donde puedes bajar, conocer la plaza y comprar algo para comer o beber.




El bar

El bar es pequeñísimo, tiene un par de mesas y, luego, está la terraza en donde todo el tiempo tienes que ir parado si quieres disfrutar de la vista. El bar ofrece cerveza, pisco, gaseosas, algunos snacks y una mala atención del barman. También tienen música, para quien se anime a bailar a más de 4 mil msnm y, de cuando en cuando, una pareja de bailarines hacen demostraciones de danzas típicas. Al final del viaje, los tripulantes esperan que caigas en la locura de la hora loca, con pitos, máscaras, serpentinas, etc.



Acá solo puede entrar quien compró el ticket más caro, quienes van en los vagones más baratos tienen que quedarse ahí durante todo el viaje.

No sé decir si es caro o no, pues solo consumí los tragos de cortesía (son pequeñísimos y llevé mis propios snacks). Por otro lado, no creo que es buena idea consumir mucho alcohol o gaseosas en el camino a la altura. 

Hay que recordar que este es un tren viejo, sus baños son pocos y sus puertas son old stile, no son las herméticas o las que se abren y se cierran solas; sufrirás del frío pero también del calor, lleva un polo pero también lleva abrigo. La mayoría del tiempo encontrarás baños ocupados, lleva tus bolsas si tienes "urgencias".

Si llegas a Huancayo un domingo, no te pierdas sus ferias dominicales, hay una muy grande, donde encontrarás de todo, en la Avenida Huancavelica y otra cerca de la calle Julio C. Tello

Peligros: 

La altura puede ser un peligro, no dudes en llamar a la enfermera o al médico a bordo. 
Las cosas están a salvo, siempre llevé conmigo mi billetera y cosas de valor. A bordo siempre hay policías, parece un tren seguro. 
 
Recomendaciones

No elijan él asientos 33,34,35,36 porque hay un muro de madera que no te dejará ver el paisaje.
El vagón turístico 4 es el que está más cerca del bar. Aléjate de él si quieres silencio o cerca si quieres el bar a la mano. 
Lleva tu cámara cargada, con el chip vacío y lista para disparar. 
Si no quieres que tu celular muera pronto, desactívalo, en las alturas no tendrás señal y la batería se acabará rápido. 
Si vas en el vagón clásico, lleva libros, cartas, juegos, música, comida, etc. 
Lleva bloqueador.


Costos

Hay precios para extranjeros y peruanos, los más caros (en el vagón turístico) son: 
El viaje de ida y vuelta cuesta 900 soles para peruanos y mil soles para extranjeros. 
Lima-Huancayo: 600 soles para peruanos y 750 para extranjeros. 
Huancayo-Lima: 432 soles para peruanos y 520 para extranjeros. 

En los vagones clásicos los precios varían entre 700 y 223 soles. Todos estos precios los puedes consultar en la página web de Teleticket

Al llegar a la ciudad de Huancayo, es indispensable buscar un lugar en dónde dormir cómodo, hay hoteles baratos, yo elegí la  Posada Junco y Capulí, queda a unas 8 cuadras del centro, es un poco lejos pero es un sitio lindo, con los dueños muy gentiles y colaboradores; además, tiene un desayuno buenazo que está incluido en el precio; la noche cuesta alrededor de 60 soles la noche. 

Si ya no quieres caminar más, lo máximo que un taxi te puede cobrar son 5 soles, lo más barato son 3 soles, antes de subir a cualquier taxi, confirma el precio con el chofer. 

La comida es mucho más barata que en Lima, yo comí en un restaurante muy conocido por su pollo broster, es buenazo. Se llama El viejo madero y tiene tres locales, dos de ellos cerca de la Plaza de la Constitución. Ahí un cuarto de pollo con papas y ensaladas te salen a 14 soles. 

Lo que no se olvida del tren a Huancayo

El olor de los bosques de eucalipto, la caída de la tarde, los colores que cambian con la luz del día, el viento frío en la cara, el vértigo de mirar hacia abajo cuando cruzas los puentes construidos a más de 4 mil metros de altura, la oscuridad de los túneles, los rebaños de ovejas, los pastores saludando a la gente del tren, los niños emocionados sonriendo al ver pasar el tren