jueves, 22 de febrero de 2018

Colombia: De Pasto a San Agustín

Esta ruta tomó casi 12 horas. 

Salí de Ipiales a las 9 de la mañana. En su terminal tomé un bus (era una coaster con wifi incluido) a Pasto por 8 mil pesos, el viaje dura 1.45. Vas por un camino bonito con algunas cascadas. 

En el terminal de Pasto cogí un bus, luego de buscar, a Mocoa, quería ir directamente a Pitalito pero el único bus sale a las 10:30 am y no lo alcancé. La opción que salía más temprano era Mocoa pues esta carretera es llamada el trampolín de la muerte, es un trocha con abismos y neblina; por esto preferí viajar de día. El siguiente bus salía a las 3 de la tarde. Esta carretera da miedo, el paisaje es lindo pero da miedo; me hizo recordar a la ruta de la muerte en Bolivia. Son de 5 a 6 horas de viaje y unas 4 horas la pasas entre estas curvas pronunciadas, cascadas, montañas y abismos.  El viaje es en combi, la mía salió a las 11 am y costó 40 mil. 



Mocoa

es un pueblo similar a San Ramón, hace calor y es húmedo. Su terminal es feo y chiquito pero ahí salen unas camionetas a Pitalito. Cuesta 25 mil pero el señor me lo dejo a 20 mil. El viaje es fácil comparado con el anterior y dura casi 3 horas. 

Pitalito

El terminal de Pitalito es bonito y hay un sitio de información en donde un señor muy amable me llevó hasta las camionetas que salen a San Agustín. Costó 6 mil y en 40 minutos llegué por fin a mi destino. 

En el camino nos pararon dos veces los militares, la primera vez unos 20 km antes de llegar a Mocoa, revisaron a todos los hombres, los hicieron pararse contra los carros y los tocaron para verificar que no traían armas; a las mujeres nos revisaron las maletas de mano. La segunda vez fue camino a Pitalito, ahí nos pidieron los documentos, entregué mi DNI pero ellos quisieron el pasaporte. En varios puntos de la ruta hay militares. 

Otra cosa rara era que entre ellos se llamaban vecino, al vendedor, a la señora que iba de pasajera, era raro. 

San Agustín

San Agustín es un pueblo pequeño, la gente es amable y es un sitio bonito y tranquilo. Llegué el lunes por la noche y hasta el chico de información turística me dijo que los martes no abre nada, ningún museo ni el parque arqueológico; sin embargo, esto no era cierto y perdí un día en el tuve que quedarme viendo los sitios cercanos al pueblo. 

En el Parque Cívico hay una oficina de información, en donde me dieron toda la información que quería, incluyendo buses y horarios de San Agustín y también sobre otras ciudades que podría encontrar interesante. 

Mirador Chaquira

Luego del almuerzo caminé una hora y media al mirador Chaquira. El camino no es complicado, tiene algunas cuestas y en parte es trocha. El camino no está señalado, hay que llevar el mapa en el celular o preguntar. Al llegar a un punto tienes que bajar varios metros hasta la plataforma del mirador. Desde ahí hay una linda vista del valle, montañas y del río Magdalena, el más importante de Colombia. En la caminata hay restaurantes, hoteles y luego haciendas y campos de cultivo, el recorrido es bonito y muy tranquilo. También se puede hacer a caballo pero hay que pagar tu caballo, el caballo del guía y al guía. No se paga entrada. 

Parque arqueológico 

Es el lugar más famoso de San Agustín, es un complejo con monolitos de piedra volcánica, rodeados de lindas vistas y mucha vegetación. 

Entrada: 25 mil. 
El ticket vale por dos días y también te sirve para entrar al Alto de los ídolos que está en otro lado y necesitas otro día para ir. 

Cómo llegar: frente a las plazas pasa un bus cuyo último paradero es el parque. Cuesta 1200 el pasaje y el viaje dura menos de 10 minutos. El bus tiene un cartel que dice parque. 
Para volver regresa al punto donde bajaste y te dejara en el centro. 

Lo más bonito del parque es la fuente Lavapatas, un sitio con algunas piedras labradas en donde corre el agua. También, pero más alto, está el Alto Lavapatas, desde ahí hay una vista panorámica de los alrededores. 
Ídolos en San Agustín

El alto de los ídolos. 

Cómo llegar: es un poco complicado llegar, sobre todo si no tienes un tour desde San Agustín. 

Pero si quieres hacerlo sola es: 
Tomar una camioneta a Pitalito, dile al chofer que bajaras en el cruce de Isnos, el pasaje cuesta 2 mil y son 10 minutos de viaje.  En la camioneta tendrás que venir en la tolva que está equipada para 6 pasajeros pero, a veces,  suben 8. 

Un el desvío esperas otra camioneta que te dejara en el centro de Isnos, cuesta 4 mil y son menos de 10 minutos de camino. 

Ahí puedes tomar taxi, que pueden costar 12 mil. Otra opción es el colectivo, pero nunca vi uno. Finalmente, puedes caminar, es más de una hora de caminata, con algunas pequeñas subidas pero nada complicado. 

Otra opción es que en el cruce de Isnos, hay motos que te ofrecen dejar en el mismo Alto de los ídolos por 8 mil, con lo que te ahorras tiempo y esfuerzo. 

En este sitio hay lo mismo que en el parque arqueológico, solo es más pequeño. 

Para suerte mía un grupo de turistas estaba haciendo el anillo turístico, que es un tour que comprende todos los atractivos de la zona menos el parque arqueológico. Entonces, ellos me dijeron que podría ir con ellos en su camioneta, solo debía preguntar al chofer si estaba de acuerdo, él aceptó y me cobró 15 mil por lo que restaba del tour. Normalmente este tour cuesta 40 mil por persona, pero tienes que hacer un grupo grande para abaratar precios, en San Agustín lo ofrecen. 

Así conocí Obando, famosa por su cuy asado y otros restos arqueológicos, y el estrecho de Magdalena, el punto más estrecho por donde pasa el río más importante de Colombia. 
Estrecho de Magdalena

Llegué a San Agustín como a las 6:45 pm, justo a tiempo para comer algo y tomar mi bus a Bogotá. 

Hospedaje:
Me instalé en el hostel San Agustín por 30 mil la noche. Tenía baño propio, tele y agua caliente.

Frontera Ecuador Colombia

Mi propósito era llegar a Pasto, en Colombia, leí que tenía que salir temprano para llegar a Pasto por la tarde. 

Desde el centro de Otavalo tomé un taxi por 1,50 a la Panamericana, le dije que me deje en el paradero de los buses a Tulcan. No espere mucho hasta que pasó el primero. 

El pasaje cuesta 3,75 hasta Tulcan. Hace una parada en Ibarra. El viaje es de 3 horas y media. 

En el bus un colombiano y su pequeño hijo me preguntó si quería compartir el taxi a la frontera. Acepté y entre los dos pagamos 3,50 por un viaje de unos 10 minutos. Este nos dejó en la frontera.  

En la frontera ecuatoriana hice una cola de dos horas para que me sellen el pasaporte. Crucé el puente caminando. En la colombiana me tomó tres horas pasar por migraciones. Esto se debe a la gran cantidad de venezolanos que entran a estos dos países o que están en camino al Perú o más al sur.

Ya era de noche para llegar hasta Pasto, así que decidí quedarme en Ipiales. En la frontera hay combis, colectivos y taxis. El taxi cobra entre 8 mil y 10 mil pesos. Y el colectivo 2 mil por persona, tomé el colectivo porque la combi debe llenarse. El colectivo me dejó en el centro de la ciudad. 

Hospedaje
Ahí fui al hostel Belmonte, que cobra 18 mil pesos por un cuarto personal con baño.  

Ipiales
Es el primer pueblo que encuentras al entrar a Colombia desde Ecuador, es pequeñito y su única atracción es una iglesia estilo gótico a la cual no fui. Desde acá salí a Pasto. 


Ecuador: ¡A la sierra!, Quilotoa, Quito

Zumbahua 

Desde Puerto López, por 10 dólares, en la empresa de transporte Reales tamarindos, compré un pasaje con destino a Quevedo. 

En la agencia dijeron que eran 4 horas de viaje pero en realidad fueron 6 hasta Quevedo. Cuando llegué a Quevedo inmediatamente subí a otro bus por 1,80 con destino a Zumbahua, dijeron 2 horas pero fueron 3. Además, hay que aclarar que es época de lluvias. 

El bus me dejó en la entrada del pueblo. Al llegar llovía mucho y hacía frío pues ya son 3600 msnm, en internet vi que eran 2100 pero, otra vez, me engañaron. Así que desistí de caminar hasta mi hospedaje, tenía sólo un polo, y tomé un taxi por 1.50 que en menos de 5 minutos me dejó en mi destino. Costó casi como el bus. Hay que decir que en casi todo Ecuador se usa taxímetro, entonces hay que estar atentos a los desvíos que pueden hacer los taxistas para cobrar más.

Laguna Quilotoa

Al día siguiente fui a la Laguna Quilotoa, esta se ha formado dentro del cráter de un volcán. Para llegar puedes tomar un bus que pasa cada hora o un taxi que querrá cobrarte 2.50 dólares por persona pero pedí rebaja y cobró 1.50. Una vez hay tienes dos opciones: bajar a la ribera del lago o caminar alrededor del cráter. Ingenuamente hice lo segundo, el chico de informes dijo que ern entre 3 y 4 horas pero lo hice en 6, no pensé que sería tan pesado; tiene el pico más alto a 3930 msnm. Luego hay bajadas muy empinadas, el paisaje es lindo pero la caminata se hizo más pesada porque comenzó a llover, los caminos se pusieron lodosos, todo era neblina y algo de viento,llegué empapada. Si no te gustan las alturas no hagas esto porque muchas veces caminas al lado del barranco. Hay mucha gente haciendo esta caminata y definitivamente no creo que alguien la hizo en 3 horas. Esta es gratis y no se necesita guía porque los caminos están bien señalados. En informes no tienen mapas. 

En Quilotoa, no sólo está el lago sino también es una especie de complejo turístico, con hostels, hoteles, tiendas y restaurantes. También puedes quedarte en Latacunga e ir desde ahí al lago pero este está a hora y media de la laguna. Entonces, Zumbahua es lo más cercano y barato. 

Me quedé en el hospedaje Cóndor Matzi, estaba muy bien recomendado en Booking por su cercanía al lago Quilotoa. 16 dólares la noche con desayuno incluido. La conexión a internet es malísima pero las duchas tienen muuuucha agua caliente. 

Lindo paisaje, antes de la lluvia

A Quito 

Para ir a Quito desde Zumbahua hay que salir a la Panamericana, cada media hora salen buses a Latacunga, cuesta 1,50 y dura un poco más de una hora y media. Luego, bajas en el terminal de Latacunga y automáticamente tomas el bus a Quito, cuesta 2,15 y dura un poco menos de 2 horas. En el verano llueve mucho y hace frío, hay que ir con más de un par de zapatillas y una casaca impermeable. 

El terminal de Quito está lejos del centro, en donde me alojé, leí que los taxis son caros; entonces usé el transporte público, se parece al Metropolitano. Cuesta 25 centavos y en 40 minutos estaba en el centro, a dos cuadras de mi hospedaje. En el quiosco de atención  al público te atienden muy bien y te dan la información necesaria de donde necesitas ir. Me gustó, esto no existía la última vez que estuve por acá. 

Quito ha cambiado mucho desde que estuve acá, para bien, el sistema de transporte es muy eficaz y las calles del centro están más ordenadas y limpias. Muchas se han vuelto peatonales. 

Visité algunos sitios que no vi en mi anterior viaje. Fui al Museo Nacional, para esto tomé el metro bus en la Marin central y a unas 3 paradas está en Centro cultural de Ecuador, con su teatro, cinemateca y el "Museo nacional" que estuvo ahí pero ya no y no saben cuándo estará abierto nuevamente. En cambio, tienen algunas salas con arte colonial y moderno, las más atractivas son las de instrumentos musicales y la de etnografía. Es gratuito. 

Visita al Palacio de Gobierno

Al lado del palacio de gobierno hay un quiosco, en él puedes conseguir gratis un ticket para una visita guiada. Debes llevar tu pasaporte o DNI y te darán una hora. Yo fui a la una y me dieron entrada para las 4 de la tarde. La visita dura una hora y media y es muy interesante, sobre todo la sala en donde Rafael Correa ha puesto en exhibición los regalos que recibió durante su mandato. Además puedes ver las salas donde se reúne el gabinete y donde juramentan los ministros. 

El Palacio de Gobierno, su patio porque no dejan tomar más fotos.



La mitad del mundo 

También cambió mucho desde la última vez que la visité. Ahora cuesta 5 dólares y puedes entrar a todos los museos y al planetario de ese complejo turístico. Me gustó la explicación de la guía en la sala del cacao, la maqueta de Quito colonial y los experimentos dentro del monumento. Hay restaurantes, plazas y cafés para descansar, también tiendas con souvenirs de la mitad del mundo.
Para llegar fui a la Marin central. Se toma un metrobus hasta La Ofelia, es la última estación, luego un bus alimentador te deja en el óvalo de la mitad del mundo. Todo eso me costó 40 céntimos pero el viaje puede durar más de una hora. 

El panecillo 

Es el cerro que está en el centro de la ciudad, coronado por una virgen. Fui de noche para ver las luces de la ciudad, aproveché que el cielo no estaba nublado. Pedí un uber que me costó un poco menos de 3 dólares desde el centro. La entrada para subir a la virgen cuesta 1 dólar. 
Tomé las fotos necesarias y esperé a que un taxi llegue con pasajeros para que me baje, me costó 2.15. 


Tren de los volcanes 

Este es un tren que recorre un camino en donde se pueden ver hasta 7 volcanes 
Costo: 55 dólares 
Duración: 9 horas. De 8 am a 5:30
Incluye: guías, almuerzo, un regalito, una empanada y un vale de un dólar. 

La primera parada es de 15 minutos en donde te darán una empanada de aire (no es broma, se llama así). Luego para en un sitio llamado el Boliche, hace mucho frío y ahí haces una caminata facilísima, de 30 minutos, por un bosque húmedo. Acá nos explicaron algo de las artesanías que venden ahí y luego, claro, las venden. También hay un café, todos los pasajeros recibimos un cupón de un dólar para consumirlo acá. Este es el punto más alto. 

Luego se emprende el regreso y llegamos a otra estación en donde un grupo de personas hicieron un baile típico, almorzamos y visitamos una granja con caballos, vacas, pavos, cerdos, cabras, etc., esta actividad fue la que me gustó más. En el camino la gente que se cruza con el tren saluda con mucha alegría, en especial los niños. 

Creo que la temporada no es la mejor para hacer esta actividad pues la neblina no permite ver a los volcanes. Entonces, deberían advertirlo o bajar el precio porque el paisaje no es nada espectacular durante el recorrido. 

Hospedaje

En Quito me quede en un hostel súper bueno y muy bien ubicado, cerca  de la casa de Manuela Sáenz. Se llama Friends Hostel. 

Vista de Quito desde la Basílica del voto nacional

Otavalo 

Para ir hay que ir al terminal Carcelen. Se tiene que tomar el trolebús C4 en el centro, hasta su último paradero y ahí cambiar al C5. Este terminal queda lejos, no sé cuánto costará un taxi, pero el viaje es largo hasta allá. 

Al llegar había una cola de más de una cuadra para comprar el pasaje, parece que mucha gente, en especial jóvenes van los fines de semana a este sitio. 

Ya me veía perdida o sin bus. Pero vi taxistas que te llevan a Otavalo por 12 dólares, regateé y un taxista me cobró 10; solo tuve que esperar a que llenara el auto. Normalmente el viaje es bus dura 2.30 horas, pero el taxista lo hizo en 1.30. 

Otavalo es famosa por su mercado de los sábados, en donde venden de todo. Este está en muchas calles de la ciudad. También tienen un mercado de animales pasando la panamericana, ahí venden desde cuyes hasta caballos. También tienen la plaza de los ponchos en donde venden artesanías y cosas típicas del Ecuador, claro, también los sombreros de Panamá. 

En las afueras de la ciudad hay lagunas y una cascada para visitar. Pero ya debía moverme a Colombia. 

Hospedaje en Otavalo

En Otavalo me quedé en Flying donkey, justo en el centro de la ciudad, tiene la cocina abierta y cuartos con baños privados. 

Mercado de animales en Otavalo


Costa de Ecuador

Encantada por el orden, limpieza y amabilidad de la gente de Cuenca, llegué a Guayaquil. 
Son 3.30 a 4 horas de camino.  
Pasaje: 8 dólares  

Del clima seco y un poco frío de Cuenca, pasé a la humedad y calor de esta ciudad. De principio, en el terminal de Guayaquil algunas personas se acercaron a hablar o pedir dinero, los ignoré, investigué sobre los pasajes a mi próximo destino y pregunté por el Metrovía para ir a mi hostel, el Manso, en el malecón. Las guías de viaje recomiendan quedarse en el malecón y no en el centro, por la seguridad que este ofrece. 

El Metrovía es como el Metropolitano de Lima, ósea siempre hay mucha gente, el pasaje cuesta 30 céntimos. La gente no es muy amable y menos con una persona que los molesta con su mochila. Al bajar de estación, me di cuenta que era la equivocada y estuve viendo el mapa, pensé caminar hasta que un chico muy amable se acercó para preguntarme si me podía ayudar y me dijo que no era buena idea caminar por ahí; me dio la ruta y los buses correctos y pude llegar a mi destino con facilidad. Siempre hay gente amable. 

El malecón tiene varias atracciones, la estatua de Bolívar y San Martín, que es muy famosa en las postales de la ciudad, una ruleta para observar la cuidad, como the eye of London, un jardín japonés y al final de este está el barrio Las peñas, muy tranquilo, con bastante seguridad y muy típico de la zona, tiene 444 escalones ( no los conté, están numerados) y unos más para subir al faro, desde donde se puede ver una espectacular vista del atardecer en Guayaquil. No hay costo. En la subida, o bajada, hay tiendas, bares y restaurantes. 


En la subida contigua hay un barrio, Santa Ana, con casas recuperadas de la época republicana. Pero están deshabitadas o hay algunos pocos restaurantes o bares. Me pareció como un barrio artificial, construido para los turistas. Al volver, me tomé una cerveza en el malecón, en el Bar Pilsener, la lata cuesta 1.50

¡Ah! Y cerca está la catedral, la iglesia San Francisco pero también el Parque de la iguanas, frente a la catedral. Es un parque con un montón de iguanas, a las que puedes alimentar, con su lechuguita, como si fueran palomas; hay un montón, ten cuidado con pisarlas. También en el malecón, recomiendo visitar el Museo de Antropología y de Arte Contemporáneo, es gratis, pero debes presentar DNI o pasaporte. 

Niña dándole su lechuguita a las iguanas

Guayaquil es una ciudad grande y tiene todos los problemas y peligros de una ciudad grande. Así que solo estuve una noche. 

Olón

A poco menos de 4 horas desde Guayaquil. Tomar el bus en el terminal. 
Pasaje: 6 dólares 
Hostal La jungla, 18 dólares el día, es bieeeeeen básico. Se puede utilizar la cocina pero algunos huéspedes piensan que es su casa y dejan todo sucio. 

Decidí evitar Salinas o Montañitas por su fama de fiestas y porque son demasiado famosas, una especie de Máncora en el Perú. Olón es un pueblo pequeño, me hizo recordar a Los Órganos, muy tranquilo y solo para venir y relajarte. La playa es larguísima y casi no hay gente en ella. Puedes subir al Santuario Blanca Estrella de Mar, abierto hasta las 5:30 de la tarde, desde ahí se tiene una vista linda de la amplitud del pueblo. 

A 14 km de la carretera hay está la Cascada de Alex, a la que no llegué porque el Google maps indicaba otro destino que no existe. Mucha gente recomienda ir en bici, caminé unos 40 minutos, hasta que un señor me dijo que era más difícil de lo que pensaba y necesitaba una bici, caballo o moto. Desistí de mi visita y pasé el día en la playa. En el camino a las cataratas vi varias hosterías, esta parte del pueblo es muy tranquila y con chacras. 

Vista de Olón desde el Santuario


Las tunas 

Yo pensaba que Olón era tranquilo pero Las tunas es demasiado tranquilo. 
A 30 minutos desde Olón. Salir a la carretera y en cualquier esquina tomar los buses verdes
1.50 el pasaje 
Alojamiento Wipe Out, 45 dólares, desayuno incluido. 

Acá no hay mucho para hacer, pero es un sitio muy bueno para relajarse y no hacer nada. La playa tiene una extensión de 7 kilómetros que puedes recorrer al lado del mar, este es tranquilo y no es helado como el mar de Lima. 

Las ofertas de hospedaje son pocas. Llegué a este hostel por Booking. Está frente al mar en donde tienen hamacas para pasar el día. Tiene un restaurante y puedes escuchar al mar desde tu habitación. Los cuartos son cómodos, con baño, toallas y agua caliente. En el pueblo hay pocos restaurantes y si entras a uno podrás ser la única cliente, es por esto que no es muy barato; una comida puede costarte 8 dólares, lo que en Cuenca podrías encontrar a 3. Recomendaría llevar comida o snacks desde los supermercados de Olón. 

La playa está casi vacía y se puede recorrer con facilidad. Es un lindo sitio para descansar y relajarse. 

Ay, qué vida

Puerto López 

20 minutos desde Las tunas. Salir a la carretera y tomar buses verdes.
75 centavos el pasaje 
Alojamiento Alcazaba. 25 dólares 

Es una de las ciudades principales de la costa ecuatoriana, es pequeña y de casas algo descuidadas. Vine por la fama de la playa más linda de Ecuador, es un parque o reserva natural, Los frailes. 

Para llegar a Los frailes hay que ir al terminal, normalmente las mototaxis cobran 50 centavos pero al terminal pueden cobrar un dólar. Ahí tomas los buses que van a Jipijapa, cobran 50 centavos. Debes decir al cobrador que bajaras en Los frailes, son unos 10 minutos de viaje. Al llegar a la entrada tienes que registrarte con tu número de pasaporte o DNI, es gratis. Desde ahí son 3 kilómetros que puedes hacer en 40 minutos caminando o en 10 en mototaxi, estas cobran un dólar por persona. 

La playa es linda y tranquila, muy bien cuidada. No puedes llevar alimentos ni cigarros, pero snacks y agua sí. Casi no hay olas y el agua es súper refrescante. Es una playa muy linda y visitada por muchos turistas. A las 4 cierran el parque y la gente se tiene que buscar otra playa. También puedes subir a su mirador. 

Para volver haces lo mismo pero en mi caso había colectivos, los taxis amarillos también hacen colectivo, por un dólar te regresan al centro de Puerto López. 

Las playas del puerto serían más linda si estuvieran más limpias. Mi hostel es tranquilo, limpio y cómodo; una familia es la dueña y son muy amables. Está a unos 10 minutos a pie desde el centro, está como en una loma, ideal para huir de un tsunami, el barrio es como un pueblo joven pero parece seguro y es fácil de llegar. Hay varios hoteles que están por la carretera o frente al mar, pero desde la terraza de este hay un lindo atardecer. 

La playa más linda de Ecuador
Comida

La comida se basa en pescados y mariscos. Tienen una versión diferente del ceviche, lo cocinan antes y luego lo hacen con el limón, agregan pedacitos de tomate y cebolla, es una especie de sopa en jugo de limón y, supongo, agua de la cocción del pescado, personalmente me quedo con su pescado al ajillo. 

Acá se acaba mi visita por la Costa. El siguiente destino es Zumbahua. 


Del Perú a Ecuador: Cuenca

Para salir al Ecuador, llegué a Piura porque leí que había buses que salían desde ahí. 

Los buses a Loja salen a las 9 de la noche y justo llegué cuando uno estaba saliendo. Tuve que pasar una noche en Piura, esto me sirvió para evaluar que lo mejor sería ir directamente a Cuenca, de la que dicen es la cuidad más bonita de Ecuador; mientras que Loja solo tenía un santuario para visitar y el señor de los buses que iban a Loja me mostró lindas fotos de Cuenca. Tuve que esperar hasta el día siguiente pues solo sale un bus a las 8:15 de la noche. 

En Piura visité la casa de Miguel Grau, la entrada es gratuita, y el pequeño museo de Vicus, en donde tienen una interesante sala con objetos de oro, la entrada cuesta 2 soles. Luego tomé un colectivo de 3 soles a dos cuadras del óvalo Grau, que en unos 20 minutos me dejó en Catacaos para ver su plaza y la calle El comercio, en donde venden sus famosos sombreros y platería de filigrana, además, puedes ver algunos edificios de la época republicana. En este pueblo hay varios restaurantes famosos como La Chayo y se puede beber una rica chicha de jora. 

A Cuenca: 

Pasaje: 20 dólares. 
Duración del viaje:  10 horas. 
Empresa de buses: Cooperativa de transporte Azuay (av. Loreto, en Piura y también tienen subida de pasajeros en su local de Máncora)
Sale entre 8:30  y 9 de la noche.

El bus fue un desastre: el baño clausurado, el aire acondicionado chorreaba agua, los asientos muy incómodos, no ofrecen mantas. El bus para unas veces para usar el baño pero hay que rogarle al chofer que pare. El carro hace dos paradas, una en donde SUNAT revisa las maletas, las abre como se les da la gana y meten la mano entre tus cosas, luego, como a las 2 de la mañana llega a la frontera donde todos bajamos para pasar por migraciones. 

Llegué a las 7 de la mañana a Cuenca, hacía mucho frío, sobre todo si vienes del calor del norte peruano. Un taxi al centro de la cuidad en donde estaba mi hospedaje: Check inn bed and breakfast, costó 2 dólares. Un almuerzo, o menú para nosotros, cuesta en promedio 3 dólares.  

La ciudad es linda linda, tiene muchos edificios antiguos, iglesias y calles coloniales. 

La vista desde mi hostel

Museo Pumapungo 
Entrada gratuita 
Es el museo más grande e interesante de la ciudad. Tiene 3 pisos y el segundo nivel es el más interesante pues tiene las tradiciones de todo el país. Muy recomendado. 
Cerca del museo hay una ruinas y un jardín botánico. 

Ruinas Todos los santos. 
Entrada gratuita. La atención cierra de 1 a 3. 
Son unas ruinas que mezclan 3 culturas: una anterior a los incas, inca y colonial. Esta comprende menos de media manzana. 

Museo de las culturas aborígenes. 
Entrada: 4 dólares. 
Cierran de 1 a 3. 

Este museo es para alguien realmente experto o interesado en ver objetos de piedra y cerámica precolombinas y algunas incaica. El museo es pequeño y te dan un libro que te servirá de guía, no hay guías; leí que antes había uno y que era más interesante por esto. 

Baños

A un poco menos de media hora del centro de Cuenca. 
25 centavos el pasaje en bus. 
12 dólares el servicio en el "balneario" Piedra de agua 

Este pequeño pueblo es visitado por sus numerosas hosterías y balnearios con piscinas de aguas termales. Para ir se toma un bus, la 12,  entre las avenidas Solano y 12 de abril. Bajas en la plaza de Baños, ahí hay una pequeña iglesia y la oficina de turismo. Desde ahí puedes caminar a los diversos balnearios (así llaman a este especie de parques con piscinas). Fui a Piedra de agua que es el más famoso. 

Hay varios paquetes de diferentes precios, depende de lo que quieras:  masajes, saunas personales, bebidas, etc. El que elegí, de 12 dólares es el más barato. Pagando este precio puedes estar todo el tiempo que quieras, abren a las 6 am y cierran a las 10 pm. También te puedes meter en 3 piscinas temperadas: la japonesa es solo para adultos y sirve para evitar la bulla de las familias, también puedes usar los baños turcos, las duchas y los vestidores. Hay cartas de comidas y personal todo el tiempo dando vueltas por si algo se te ofrece para comer y beber. 

Hay que llevar toalla y sandalias y tener en cuenta que hace frío. En espacial cuando cambias de piscina o sales del baño turco. Pero, en sí, el clima es frío. 

Para volver se toma el mismo bus y bajas en la parada mercado 10 de agosto.


Parque Nacional Cajas

A menos de una hora de Cuenca 
2 dólares el pasaje. 
Tomar un bus interprovincial en el terminal de Cuenca. Avisar al cobrador que bajaras en Cajas. 
Entrada gratuita. Si decides acampar tienes que pagar 4 dólares. 
Si quieres puedes usar guía pero las rutas están bien señaladas y no sé cuánto cuesta uno. 

Al llegar lo único que hay que hacer es escoger tu ruta, hay 8 con diferentes dificultades y tiempos, las puedes ver y debes elegir en ese momento en la oficina, pues debes inscribirte antes de salir. 

Al llegar me asustó el frío y la altura, está entre 3 mil y más de 4 mil msnm. Hay que ir abrigada pero luego la caminata hará que te quites un poco de tu abrigo. 

Como no soy optimista respecto a mis facultades físicas, decidí por la ruta 1, de dificultad moderada y de 4 horas de duración. En realidad fue una ruta fácil, con algunas cuestas y con lindísimos paisajes de cerros, lagos y bosques. Tómate tu tiempo para las fotos o para un picnic o para no perderte en el camino. El paisaje es muy lindo y vale la pena cualquiera de las caminatas que hagas. Así hayan sido unas cuestas altas y difíciles. 

¡Ponerse bloqueador! Llevar agua, snacks y algo contra el soroche. 

Algunas rutas te llevan al mismo punto del que partiste, otras a la carretera. Desde esta tienes que tomar los mismos buses, pasan cada 45 minutos, así que hay que tener paciencia y buen humor porque no serás la única esperando. 

Lindo, el Parque Nacional de Cajas

Pueblos en Cuenca:

Cerca de Cuenca hay varios pueblos que se pueden visitar con facilidad. Son limpios y ordenados y vale la pena visitar alguno.

Gualaceo: 

A media hora de Cuenca. O más, el bus va parando recogiendo personas. 
80 centavos el pasaje. 
Salen buses en todo momento en el terminal. 
Estaba recomendada por su mercado dominical, pero no había nada interesante. Salvo un largo paseo al lado del río. Fue lo más bonito. 

Chorlepeg: 

A 15 minutos de Gualaceo. También se puede ir caminando pero todo es en subida. 
40 centavos el pasaje. 
Salen buses todo el tiempo desde el terminal de Gualaceo. 
Este pueblo fue el que más me gustó,  tiene unas lindas calles y la plaza rodeada de tiendas de artesanías, en especial las hechas con filigrana de plata. 
Acá compré anillos y mi sombrero de paja toquilla a 7 dólares.

Vendedor de sombreros


Sigsig 

75 centavos el pasaje desde Chorlepeg. 
Los buses pasan todo el tiempo. 

La cuidad tiene pocos edificios republicanos, se supone que es su principal atracción. Sin embargo, a unos 3 kilómetros está una cueva y unos restos precolombinos que se pueden visitar, además tambien tienen un museo, pero cuando fui estaba cerrado. Para llegar puedes tomar un taxi que cobrará 3 dólares o un colectivo (son unas camionetas doble cabina con tolva) por un dólar o caminar, todo el camino es en bajada con pocas pendientes; más que estos restos, el paisaje es lo mejor de este lado de la cuidad. 

Si estás muy cansada y no quieres volver caminando, puedes esperar a que pasen estas camionetas, avanza caminando hasta que te topes con una, te dejará en el centro del pueblo. 

Para volver a Cuenca debes ir al terminal de Sigsig. Los buses salen con regularidad pero se llenan rápido, si quieres un asiento debes estar atenta o esperar al siguiente bus. El pasaje cuesta 1.75. Y el viaje es de hora y media. 

Comida en Cuenca

Tienen un seco, que para nosotros es un estofado, de carne o pollo. Tienen restaurantes con comidas de la Costa, hay chifas, el pollo broster o asado es lo que más se consume. Tienen unos platos típicos que nunca comí: encebollado y guatita, imagino que es mondongo. Un menú puede costar 2,50 dólares el más barato, consta de una entrada o sopa, el plato de fondo y una bebida. Además, todo lo acompañan con arroz y alguna menestra. 

Hospedaje 

Me quedé en Check inn bed and breakfast. Cuesta 18 dólares la noche con el desayuno incluido. Esta muy bien ubicado, lo malo es que el baño es compartido. 

lunes, 1 de enero de 2018

Trujillo y Chiclayo. Ruta Moche

Esta ruta la hice en auto.
Hay que salir temprano de Lima para evitar el tráfico de la Panamericana Norte. De fueron cuatro horas hasta el primer destino: Huarmey.



Debido a la fama de sus playas ahora hay muchos hoteles y hostales, tanto en la carretera como en el pueblo.  Me quedé en el alojamiento Santo Domingo, es bien básico y está a 2 km. Del centro; es decir, lejos de restaurantes, hay pequeñas tiendas, la noche, con desayuno incluido costó 80 soles.




En Tuquillo, la playa más famosa de Huarmey, hay un lodge frente al mar: Casa de mar, para quedarse ahí hay que reservar con anticipación pues tiene mucha demanda.



Atardecer en Tuquillo, Huarmey


Siguiendo por el camino al norte, hay un desvío que va a Huaraz, justo antes de llegar a Casma, a menos de 5 minutos de ahí están los restos arqueológicos de Sechín, con un museo y una huaca llena de litografías de guerreros y sus prisioneros. La entrada cuesta 5 soles.






Más allá está Puerto Casma, a 2 km de la Panamericana, una pequeña caleta de pescadores con el mar tranquilisimo y azul. Tiene un puerto pequeño y algunos restaurantes que ofrecen pescados y mariscos.




Luego viene el famoso balneario Tortugas, muy tranquilo y de aguas transparentes. Ahí hay mucha oferta de restaurantes, un pescador nos recomendó el restaurante Pedro Pablo, y el picante de langostinos resultó el más rico que probé, un plato puede costar en promedio 25 soles.

Una chela en Tortugas, Ancash



Directamente llegué a Trujillo, el centro de operaciones para ver todas las ruinas Moche, pero antes pasé por Huanchaco, que cambió mucho desde la última vez que estuve, hay demasiados hosteles, restaurantes, bares y la playa ya casi no existe debido al crecimiento del mar. La playa está bastante sucia y descuidada. Sin embargo, aún siguen siendo lindos sus atardeceres con el muelle y los caballitos de totora acompañándolos. La entrada al muelle cuesta 50 céntimos.






Ruta Moche: ¡ya!




Los primeros sitios que decidí visitar se encuentran, saliendo desde el centro de Trujillo, siguiendo el camino a Lima, en el distrito de Moche.




Para llegar a estos dos puntos hay unas combis que dicen Campiña de Moche y te dejan a unos metros del Museo Moche.

Museo Moche
Entrada: 5 soles. 
Este museo es muy interesante y tiene objetos encontrados en la huaca del Sol y la Luna. Acá está la boletería para el Museo y para las huacas; es decir, se pasar por acá sí o sí. 



Huaca del Sol y de la Luna

Entrada: 10 soles. 
1 hora de duración del recorrido.
Es la huaca mejor cuidada y más interesante de la ruta. Los murales llenos de color y mejor conservados. La huaca es lindísima y los guías están muy bien preparados.



Saliendo de este complejo arqueológico, ya camino a Trujillo, hay varias picanterías que ofrecen comida muy buena y a buenos precios, todo bien servido. 



Los siguientes puntos son cuatro, a todos se pueden entrar con un ticket que cuesta 10 soles. Es válido por 2 días. Empezar en el siguiente orden. Estos sitios no son parte de la Ruta Moche, pero están en las ciudad de Trujillo.




Huaca Arco Iris o Dragón

Duración sin guía: 15 minutos. 
Esta dentro de la cuidad, en La Esperanza, se puede llegar en combis o en tour. 
Es interesante por un mural muy bien conservado y con muchos detalles de la vida Moche. 



Huaca La Esmeralda: 

Se puede prescindir de esta. No es muy interesante, solo hay paredes de barro con pocos ornamentos. 
Duración sin guía: 10 minutos 



Museo de sitio Chan Chan: 

Es interesante porque están los objetos que se encontraron en el mismo sitio. Además tiene una maqueta enorme que te da una idea de la magnitud de Chan Chan. 



Chan Chan: 

Puedes contratar un guía, pero si quieres puedes hacer la visita sola. 
Duración con guía: 1 hora. 
Esta muy bien conservada y siguen descubriendo cosas. 



Después de visitar Chan Chan se puede ir al balneario de  Huanchaco, que está muy cerca. 




Seguimos con la ruta: 




Complejo Arqueológico El brujo: 

Entrada: 10 soles
La primera parada, camino a Chiclayo y a una hora  de Trujillo, en un desvío de 20 kilómetros, está el Complejo Arqueológico El brujo. El recorrido dura 2 horas, la huaca está muy bien cuidada y cada vez siguen descubriendo más y más objetos, lo último es una momia sacerdotisa, que estaba enterrada ahí y aún no está en exposición. 



La huaca es muy interesante y el museo lo es más, ahí está todo lo que se ha ido encontrando, también está todo lo que se encontró en la tumba de la Señora de Cao y, por supuesto, el cuerpo de la sacerdotisa, en muy buen estado, se pueden apreciar sus tatuajes y luego se puede ver una reconstrucción de su rostro.

Es complicado llegar si no se tiene vehículo propio. Pero desde Trujillo salen tours a El brujo.


Pacasmayo:


Luego de esta visita, visité la ciudad de Pacasmayo, famosa por sus playas y por su malecón con casas de principios del siglo XX.  Acá almorcé en el restaurante El Tabaris, donde la especialidad son los pescados. Se puede pasear por su muelle y ver el atardecer. 


En Chiclayo: 

Recomendaría quedarse una noche ahí y salir a los diversos puntos de la ruta porque las distancias entre huacas es de una hora aproximadamente. 



Pirámides de Túcume: 

Están fuera de la ciudad, por esto no pude ir. 



Huaca Rajada:

Entrada: 8 soles.
Es más o menos una hora de camino desde la ciudad de Chiclayo 
Acá encontraron al Señor de Sipán, el museo es muy bien hecho y se encuentran las disposiciones de muchas de las tumbas encontradas y sus objetos. Es muy interesante.

A 5 minutos caminando se llega a la huaca en donde están las tumbas y una recreación de cómo se encontraron. No solo se encontró al señor de Sipán sino también a sacerdotes, guerreros, al viejo señor de Sipán y sus acompañantes.


Museo de Sicán:
Está a una hora de Huaca Rajada.
Entrada: 8 soles.
Es un pequeño pueblo con un museo con muchos objetos de valor, en oro, plata y cerámicas. Encontradas en una huaca cercana. Aunque el museo está un poco descuidado, es muy interesante por lo que contiene.

Museo Tumbas reales y Museo de Brunning
A una hora de Sipán, en Lambayeque, están ambos museos.
El primero es muy bueno, está todo lo concerniente a las tumbas encontradas en Sipán. El segundo es el más antiguo de la cuidad y tiene muchos objetos de la cultura Moche.

La cuidad de Lambayeque es muy sucia y no hay nada para ver, salvo los museos. Hay que caminar entre unas 3 o 4 cuadras entre museo y museo.

Pimentel:
En Chiclayo se puede visitar este balneario. Tiene un malecón muy largo, en cuya parte final se puede comer los platos típicos de esta parte, como chinguirito o arroz con pato. También se tienen caballitos de totora con gente vendiendo pescados en ellos y se puede caminar por el muelle más largo del norte del Perú, entrar cuesta 2 soles.