domingo, 27 de marzo de 2016

Autisha, Semana Santa

Para empezar, este viaje no es para acrofóbicas, claustrofóbicas y aracnofóbicas; si tienes alguna de estas fobias, es mejor ni siquiera pensar en ir. Este sitio es nuevo para el turismo, son las instalaciones de una hidoeléctrica abandonada, así que encontrarás algunas edificaciones, casitas, puentes, etc. 

Conseguí un tour en Facebook, en Inca Trek, aunque hay otras agencias que ofrecen lo mismo, por ejemplo, Mundo Aventura. En ellas ofrecen el guiado y todo el equipo de seguridad: cascos, cuerdas de seguridad, luces frontales, un snack para el camino. 

El bus debe salir a las 5.30 de la mañana pero, como suele pasar, se retrasó 40 minutos. Hay que reclamar y hacer que salga a tiempo, pues en el cañón encontrarás mucha gente esperando por hacer exactamente lo mismo que harás tú, y la espera desespera. 

El paisaje del camino es lindo en esta época del año, los cerros están verdes y el cielo es azulito, y todo eso a un par de horas de Lima. Por eso no permitas que nada ni nadie haga que no duermas bien la noche anterior, debes mantenerte despierta para ver este bello paisaje. 


En el camino se hace una parada estratégica para ir al baño, ahí aprovecha para comprar agua, fruta: las chirimoyas y las paltas son las reinas del lugar, energéticos como chocolates o dulcecitos o snacks, ¡te harán falta!


Parada antes de llegar al cañón

La caminata es corta para llegar al primer rapel, unos 20 minutos en el que caminarás al borde del cañón, por eso deberás ir asegurada con una soga, línea de vida, para que no caigas de una altura de más de 50 metros. Ahí hay una pequeña bajada, más o menos un piso de altura que te llevará a una especie de plataforma de la antigua hidroeléctrica. 

Esperando el turno para su destino final, jijiji


En esa plataforma hay unas escaleras, oscuras, estrechas y muy profundas, yo diría que son unos 6 pisos de altura, la cual sentirás a tu lado derecho todo el tiempo, es una experiencia adrenalínica, en este caso no hay ningún tipo de seguridad; solo tienes que afirmar tus pies y brazos para cogerte bien de las escaleras. Pero, todo este miedo y esfuerzo vale la pena cuando al bajar y luego de pasar por otra estrecha escalera-puente de madera que da directamente al vacío, llegas a una espectacular catarata. Allá abajo hará frío, no te fíes del calorcito externo.  



Luego de un tiempo para tomar fotos y descansar, tendrás que subir las mismas escaleras. Osea, llegarás muerta al primer nivel. Hay que ir bien preparada física y, las menos aventureras, mentalmente.  

Luego de esto viene la vedette del viaje: el rappel de 30 metros, desde arriba parece imposible que lo hagas, pero los guías te dan la seguridad del caso y te enseñan cómo hacerlo, aparte ellos tienen una soga de seguridad de la que te sujetan todo el tiempo, así que es muy poco probable que te caigas. Sí, te da mucho mucho miedo y piensas que no lo harás, pero es relativamente fácil, luego que ya pasó la sensación de bajar al vacío, solo hay que caminar como Batman por la pared. Hay que tener fuerza en las piernas y no mirar hacia abajo. Aconsejo ser una de las primeras en hacerlo, pues luego el miedo de las otras personas te puede contagiar y dudarás lanzarte o no. 

No parece muy alto pero estando ahí, lo es


Lo más pesado es la espera que implica esperar a que baje todo el grupo, esto puede tomar más de una hora. Así que sí o si debes llevar algo de comer o con qué distraerte, ya que por ahí solo hay chacras y los cerros que ya recorriste para llegar al punto de partida.

Acá acaba el recorrido de unas 4 horas, luego de esto debes subir un cerro por unos 15 minutos y luego una caminata plana hasta el punto de salida. 

Paisaje a la salida del cañón


Datos

- Hay que comprar agua, snacks o lo que sea y llevarlos siempre contigo. 
- Es mejor llevar un canguro que una mochila. La mochila te estorbará cuando subas o bajes las escaleras de la hidroeléctrica. 
- Al inicio de la ruta y al final, solo hay un sitio para comer. Si no te gusta la comida regional: pachamanca, carnero, caldos (10 soles bien servido) etc., lo mejor es llevar contigo tu almuerzo, lo dejas en el bus y, al volver, almuerzas con 
- En el punto de partida encontrarás baños públicos a 50 céntimos, son limpios. En tu caminata no hay baños. Si se te antoja, tendrás que hacerlo al aire libre. 
- Son 3 horas de camino, y como una hora es solo trocha. 
- Costo: 110 soles por persona. Incluye todo menos el almuerzo, agua y otros snacks. 
- Lleva bloqueador solar; no hay animalitos, no temas, solo arañas, no necesitarás repelente. Tal vez una gorrita que no se caiga cuando hagas el rappel. 
- Horario: Se supone que sale a las 5.30 y llegar a Lima entre 6 y 7 de la noche. 

Lo que no se olvida de Autisha

El cielo y los verdes cerros que la rodean; su cuidado, el que aún los turistas no la hayan ensuciado ni maltratado, esperemos que continúe así y que su gente sepa mantener esta nueva atracción. 

La sensación de peligro pero, al mismo tiempo, las ganas de experimentar las alturas, el rappel y las caminatas al borde del cañón. 

linda

Lo que no se olvida de Autisha: 

La sensación de adrenalina y peligro la mayor parte del tiempo, las luces que se filtran entre las grietas del cañon, el friecito de la tarde, el paisaje, la impresión de encontrarte una linda catarata dentro de una cueva. 



domingo, 27 de diciembre de 2015

Quito y La mitad del mundo

Cuando dije que quería ir a conocer la mitad del mundo, en una semana que tenía libre, la gente pensaba que era como la historia de La vuelta al mundo en 80 días. Así, el objetivo de mi viaje fue conocer la línea imaginaria que atraviesa este planeta, osea La mitad del mundo. La cual está en Quito. 

Antes me contacté con algunas personas de allá, todos fueron muy buena onda y me dieron muchos consejos y sitios que visitar. Pero, también, me trataban de convencer de conocer otros sitios, que no sean Quito necesariamente. Yo seguí con mi propósito porque me interesaba conocer la ciudad y lo que esta ofrece.

Fui a fines de octubre y el clima estuvo muy bueno, sin lluvia y con sol la mayor parte de los días.

Llegada: 

Para comenzar hay que explicar que en Ecuador utilizan el dólar como moneda. Antes de ir me dijeron que un taxi del aeropuerto a mi hotel podría costar entre 25 y 30 dólares; antes lo cual dije: NO, prefiero usar el bus. 

Peeero, al salir al mundo real de Quito, osea luego de pasar por migraciones y recoger mi maleta; en el hall del aeropuerto un señor me dijo que hacía taxi y me cobraba 15 dólares. Me pareció raro, a su lado había una chica venezolana que iba en el mismo carro; ahí entendí que era una especie de colectivo. Esperamos una media hora para que el chofer llene el carro y podamos ir. En el taxi recibí más recomendaciones de los quiteños que nos acompañaron, sobre la comida y los lugares que podría visitar. 

El nuevo aeropuerto está súper lejos de la ciudad, así que demoré como una hora para llegar. El taxista, aunque fue colectivo, me dejó en la puerta de mi hotel y esperó a que me abrieran. Eran como las dos de la mañana. 

Si quieres puedes tomar el bus en el aeropuerto pero desde donde te deje tendrás que tomar un taxi hasta tu albergue. Cuesta 8 dólares, una viaje y salen del antiguo aeropuerto. Salen cada hora. 
Web con la info para comprar pasajes. Sí, los buses tienen internet


Museo Guayasamín

Los quiteños me habían recomendado, además de salir de Quito, ir al Museo Guayasamín. Debes usar tu mapa acá pues paré como 3 taxis y ninguno sabía dónde quedaba, queda lejos del centro, si te estás quedando ahí (lo cual es recomendable) debes tomar un taxi o tomar un bus que te deje cerca del canal 8 o Ecuavisa, desde ahí caminas unas 4 cuadras. 

El último taxista me dijo que me llevaría si le indicaba cómo, gracias a Dios siempre tengo mi celular con la aplicación de Here. Así llegamos fácilmente. Debes pensarlo 3 veces antes de ir caminando pues todo es en subida, bueno, en Quito casi todo es en subida. 

El museo es muy interesante, incluso si uno no conoce mucho la obra de Guayasamín. Tiene 2 partes: La catedral del hombre y la casa donde él vivió. Esta última parte es la más interesante, puedes ver su dormitorio, su biblioteca, el taller donde pintaba, su ropa de trabajo y el árbol en donde están enterradas sus cenizas. Los guías están bien informados y te pueden contar muchas anécdotas del pintor. Fue una bonita experiencia. 

Datos: 
Taxi desde el centro: 4.50 dólares (ojo, utilizan taxímetro, no hay forma de negociar el precio)
Entrada al museo: 8 dólares
Duración: 2h, 30 min




Vista de Bellavista (distrito en Quito) y de la Catedral del hombre desde la terraza de Guayasamin

Museo de la Ciudad


Desde el Museo de Guayasamín, aproveche que el camino era en bajada y caminé un poco por ese sitio, que se llama Bellavista, parece una zona tranquila, con grandes edificios y casas, osea una zona pituca. Cuando llegué a la primera avenida me tomé un taxi al Museo de la Ciudad, este está en el centro de la ciudad. 

Es el primer hospital que tuvo Quito, entonces encontrarás zonas que te recordarán las habitaciones de los pacientes. Es un sitio entretenido que te cuenta un poco sobre la historia y las tradiciones de la ciudad. Aunque no hay guiado puedes recorrerlo con facilidad pues es pequeño. Desde su balcón tienes la vista al Panecillo (del hablaremos luego), que es uno de los símbolos de la ciudad. 

Datos:
Entrada: 3 dólares
Duración: 40 min. 


El Panecillo

Luego de mi paso por el último museo fui al Panecillo, el cerro que acompaña a Quito, es como nuestro San Cristóbal pero con una virgen en su cima. 

ATENCIÓN
Fui por mi cuenta, pero luego me enteré que existe un bus turístico o Mirabus, como decimos por acá. Que te pasea por la ciudad e incluye El Panecillo. 

En mi incursión individual por el Panecillo, tomé un taxi desde el pie del cerro hasta la cima, no me recomendaron subir o bajarlo a pie pues el barrio que lo rodea no es seguro, aunque lo parecía cuando pasé en el taxi. 

En fin, cuando llegas a la cima encuentras varios puestos de artesanías y de comidas típicas, como el canelazo. Yo fui de frente al mirador, osea a la virgen hecha de hojalata. La vista es linda, desde ahí puedes ver la mayor parte de Quito, sobre todo el centro. Luego puedes pasear por los alrededores,donde hay parques, kioskos y, a veces, shows de bailes. 

La virgen en la cima de El Panecillo

Luego un amigo quiteño me llevó en su carro por la noche al mismo cerro, seguía habiendo mucha gente pero la vista era mucho más linda, al menos a mí me gustó más. Podías ver las luces de la ciudad. Por la noche aún hay mucha gente ahí, comiendo o bebiendo o solo paseando; eso sí, hay que ir abrigados. 

Es una experiencia bonita, si se puede, hazla.

Quito de noche desde El Panecillo

Bajar del cerro no fue complicado, no sabía pero un micro te lleva y te trae, es decir, es parte de su ruta. Me subí al primero que pude, el bus se llama Mitad del mundo (qué originales), cuesta 25 centavos y, lo que no supe sino hasta que mis amigos quiteños me contaron, fue que me dejó en un sitio peligroso, como La Parada de Lima. Pero, bueno, si puedes sobrevivir a La Parada de Lima, la de Quito es chancay de a 20. Así que, menos mal, no me pasó nada y pude llegar a mi hostel tranquila. 

Datos:
Taxi desde el pie del cerro hasta la cima: 1.50 dólares
Entrada al mirado: 1 dólar
Micro para bajar: 25 centavos
Duración: la que quieras


Ahora sí: La mitad del mundo

La mitad del mundo es el Machu Picchu de Ecuador, mucha gente viene de todos lados del mundo para cruzar esta línea imaginaria y estar en dos hemisferios al mismo tiempo. Yo fui por el mismo motivo, jiji,

Llegar es fácil, yo alucinaba que estaba en algún sitio recóndito de la ciudad, a donde tendría que llegar luego de varias horas; pero no. La gente me daba diferentes versiones de cómo llegar, tomé la que tuvo más votaciones (osea en la que la 3 de 5 personas coincidieron).

Desde mi hotel tomé un taxi a la Calle (o avenida) 18 de setiembre con América. Ahí hay paraderos de micros, no de buses interprovinciales, sino de micros, como los del corredor azul. Estos te dejarán justo en la plaza de la mitad del mundo.

El viaje dura 40 minutos, yo salí como a las 10 de la mañana y no había tráfico, fue un viaje bastante tranquilo.

La primera impresión de este complejo turístico fue que era una feria, pero más organizada. El costo incluye la visita al planetario y  poder subirte al museo-mirador, en el museo hay varios experimentos, que guías muy atentas te ayudarán a probar; los experimentos son interesantes y siempre relacionados con el magnetismo de la mitad del mundo o con acabar los mitos que se tienen sobre lo que pasa en esta zona. La verdad, desde el mirador la vista no es gran cosa, solo puedes ver la línea y los alrededores y ya. Creo que lo más ambicioso por hacer en este sitio es tomarte la foto con los pies en ambos hemisferios, como lo hice muchas veces.


Mis pies en el hemisferio sur y norte


En este complejo hay otras cosas para ver, como una galería dedicada a Guayasamín, otra a fotos de volcanes, otra con la ciudad en miniatura. También hay muchas tiendas que venden polos o artesanías y restaurantes. Los precios son un poco más elevados en relación con la ciudad.

Salchipapa estilo ecuatoriano


A la espalda de este complejo hay un museo de sitio llamado Inti Ñam, en el tripadvisor ya había visto que era más una estafa, los experimentos que se hacen pueden hacerse en cualquier lado del planeta o son trucados. Fui solo por curiosidad pero no entré, había mucha gente, sobre todo gringos. Pero el sitio se ve más como un campamento hippie que como un museo, la entrada es una trocha de tierra, construido con palos y paja. La entrada cuesta 4 dólares y todos los inventos que ellos hacen hay son desmitificados en el museo original. 

Datos
Bus: 40 centavos
Entrada: 7.50 dólares (es la entrada completa, puedes conseguir otras más baratas, dependiendo de lo que quieras ver)
Salchipapa más coca cola pequeña: 2.50 dólares.



Pululahua

Desde Lima había investigado un poco sobre este sitio. Es una ciudad dentro del cráter de un volcán activo, la gente se dedica a la agricultura y pasa la mayor parte del tiempo ahí pues es difícil entrar o salir.

En el complejo de La mitad del mundo hay un tour que te lleva y te trae. Sale cada hora y vas en una van con un guía, todo el recorrido dura una hora. Es interesante y también preocupante saber que esta gente vive ahí, en un volcán que en cualquier momento puede hacer erupción. Se pueden hacer caminatas hacía abajo. Desde arriba, donde me quedé, no se ve mucha acción; es más, mientras el guía explicaba subió un turista japonés y nos contó que no hay nada; fue gracioso porque el guía decía lo contrario. Sé que abajo hay un albergue en donde te puedes desconectar del mundo pues no hay señal de celular, ni internet.

Aunque el japonés nos contó eso, el sitio es lindo, las montañas hacen sombra sobre el pequeño pueblo y, casi al final de la tarde, puedes ver cómo las nubes tapan las casas.
Turistas viendo el Pululahua


Datos:
Tour con guiado: 4 dólares
Duración: 1 hora



"Mirabus"

Si desde el inicio hubiera sabido la existencia de este bus, lo habría tomado y ahorrado algo pero bueno. Lo tomé un domingo, los domingos la ciudad es otra, la cierra para que circulen en bicicleta y, así, los paraderos de este bus cambian. Así que hay que informarse dónde pasarán sí o sí. 

Lo tomé en la plaza de la Iglesia de San Francisco. Su sistema es diferente al de acá. Van por diferentes puntos de la ciudad y, si quieres, puedes bajar, visitarlos con mayor detenimiento y subir en el siguiente bus. Te dan un papel con los horarios en los que pasará por cada sitio, así puedes aprovechar y visitar los museos cercanos o entrar a los sitios por los que pasa. 

El precio del bus no incluye ninguna entrada, solo el paseo que dura 3 horas, si no bajas. Es entretenido y puedes darte las vueltas que quieras, hasta que el horario te lo permita. 

Esta es su web: http://quitotourbus.com/

Datos: 
Precio: 15 dólares por persona
Duración: 3 horas sin bajar del bus

Centro histórico

Quito se parece a cualquier ciudad serrana del Perú, de hecho está a 2800 msnm. Así, su centro histórico me hizo recordar mucho a Arequipa, tiene una Plaza de armas bien ocupada, cosa que no pasa en la de Lima, esto me sorprendió, hay muchos shows, desde cómicos hasta de baile; muchos ambulantes, restaurante, niños jugando fútbol en el portal de la catedral, tiendas en la parte baja del palacio de gobierno; bien diferente y vivaz, aunque un poco ruidosa. 

En el centro hay muchas iglesias lindas que visitar, recomiendo la Iglesia de la Compañía, el museo de San Francisco y es un deber entrar, aunque sea un ratito a todas las iglesias que encuentres por el camino, hay muchas muestras del barroco andino y del sincretismo que tuvimos/tenemos por estas tierras. Es muy interesante ver las similitudes que tienen con nuestro país, después de todo pertenecimos a un mismo imperio y un mismo reino. 

Siguiendo con esta ruta, es necesario caminar por las callecitas de Quito y perderse en ellas, tomar el tranvía, tomar sus sopas y conocer a la gente, conversar con el taxista, con el amigo, con el portero del hostel, la gente de Quito se parece bastante a la peruana, es fácil conversar con ellos y son amigables cuando notan que estás un poco perdida. 

En el centro hay dos sitios que merecen menciones especiales. 

Palacio de Gobierno en la Plaza de Armas

Calle de la Ronda

Yo no me alejé mucho del centro de Quito, solo para tomar café con los amigos o para comer algo diferente, me contaron que existe un lugar de juergas, Guápulo, pero como no me interesan esas cosas, nunca fui, el Quitobus pasa por ahí. 

Sin embargo, en el centro está la Calle de La Ronda, una callecita estrecha y larga en donde encuentras bares, cafés, restaurantes y un poco de fiesta. Es un sitio muy vivaz y lleno de movimiento, me hizo recordar mucho a Barranco. 

Ahí debes tomarte el tradicional canelazo, que es una bebida caliente con aguardiente y canela, es dulce y rica, así que supongo que es peligrosa si tomas más de dos. Cautelosamente, solo tomé una con una rica crema, ellos lo llaman locro, de papa.

La calle de la ronda es peatonal

La basílica

Desde cualquier punto de la ciudad podrás ver la aguja de una cúpula, es una edificación rara en una ciudad andina. Unos dicen que es ecléctica, otros que es única, yo pienso que es kitsch. 

Es una iglesia gótica, alta y oscura; sus gárgolas son animales típicos de la región como caimanes, tortugas galápagos, pelícano. Es rarísima y parece una obra inacabada. 

Tienes dos opciones para entrar, puedes pagar un ticket para ver la iglesia u otro para subir a la cúpula. Recomiendo el segundo pues al subir verás la iglesia desde uno de los balcones. Otra recomendación, sube en el ascensor y baja caminando, pues después de esta subidita las piernas me dolieron hasta mi regreso a Lima. 

Creo que los músculos de mis piernas se pusieron más tensos al subir las estrechas e inseguras escaleras que te llevan al punto más alto de la iglesia y es altísimo. Mi cara nerviosa en mis fotos da testimonio de esto; no soy enemiga de las alturas pero esta subida te puede paralizar. Una vez arriba fue lindo ver toda la ciudad, la cual ya había recorrido muchas veces; creo que es uno de los mejores puntos para ver Quito y detenerte a observala; es un sitio lindo y una experiencia religiosa, literalmente. Si le tienes pánico a las alturas, nunca jamás subas. 
La Basílica luce tenebrosa de noche


En el punto más alto

Datos: 
Entrada hasta la cúpula: 2 dólares
Duración: entre 1 y 2 horas
No hay guías


Saliendo del centro

Teleférico

Estaba esperando un buen día para ir al teleférico y poder ver la ciudad sin nubes, ni amenazas de lluvia. Me desperté muy temprano y salí para allá, pero fue en vano, no son puntuales, al cartelito decía 9 y abrieron a las 9.30. No va mucha gente, así que no es preciso ir tempranísimo para la cola. 

La primera impresión fue que era una cosa improvisada, no abrían y nadie daba información. Nos dejaron fuera, en pleno sol quiteño, cuando pudieron dejarnos entrar a la gran sala de espera. Pero, las molestias valieron la pena. 

La vista de la ciudad es espectacular, pero más que eso, el paisaje de volcanes, cerros, altitud, es lo mejor del paseo; no por nada es el más alto de Sudamérica. Aunque, por salir apurada, no fui lo suficientemente preparada: debes llevar agua, algo de comer y estar con la suficiente energía para caminar, subir cuestas y bajarlas. Yo caminé mucho pero no me atreví a subir más pues no estaba preparada, pero con sentarte en una de las rocas y ver la cadena montañosa, todo está pagado. 

Esta fue mi última actividad en Quito y no pudo haber sido mejor. 



Datos: 
Taxi del centro al teleférico: 3.50 dólares
Entrada: 8.50 dólares
Duración de la subida: 20 minutos
Altitud: 4050 msnm. 
Horario: 8 am a 8 pm


Comida

Encontrarás comida muy similar a la de la sierra peruana: sopas, locros, cremas, carne de cerdo; pero, nunca jamás, comas un ceviche, es muy diferente al peruano y muchos lo sirven con ketchup y pop corn, es más una sopa. Gracias a un amigo quiteño, pude descubrir una rica comida basada en plátanos, carne y mariscos. Por otro lado, creo que es un error comer pescados o mariscos en una ciudad de la sierra. 


"Ceviche" ecuatoriano

Mi hospedaje

Me quedé en un hotel en el centro, cerca de la basílica, una plaza súper tranquila, el hostel se llama San Blas aunque la gente no fue muy amable, el sitio es seguro y hay cuartos personales con baño propio. Desde ahí puedes caminar a la plaza de armas u otros sitios atractivos del centro. 

Me costó unos 90 soles la noche y por 2 dólares más me incluyeron el desayuno. 

Plaza San Blas, en donde estaba mi hostel

Compras

Las artesanías que venden en Quito son igualitas a las que venden en Perú o Bolivia, solo me traje una muñeca típica, aunque creo que un buen regalo puede ser un sombrero de panamá, el más barato puede costar 80 dólares, me han dicho que puede llegar hasta mil coquitos. 


Lo que no se olvida de Quito

La gente tan amable y siempre dispuesta a ayudar a una desamparada peruana sola en el mundo, el vientecito frío de sus alturas, el ser consciente que pueden haber otras formas de hacer ceviche que no son como la de nosotros; las reflexiones sobre la vida, el tiempo y las distancias que tienes cuando estás cerca de un volcán; la sensación de estar en tu país estando lejos,  las ganas de volver algún día y que nada cambie. 


martes, 1 de septiembre de 2015

Huancaya

Para ir a Huancaya debes preparar tu mente, además de tu trasero, tus piernas y del soroche.

Lo que debes saber es que, para variar, fui en un tour porque no tengo carro y una amiga ya me había dicho que es muy pesado llegar si vas por tus propios medios.

Pero si, finalmente, decides ir por ti misma. Debes llegar a Lunahuaná y luego un bus a Huancaya. En esta foto encontrarás un dato al respecto. Haz click sobre la foto para agrandarla.

 
 
 
Para ir a Huancaya debes comprender que es un sitio que recientemente se está explotando turísticamente. Entonces, no encontrarás farmacias, bancos o cajeros, comisarías; pero sí pequeñas tiendas, restaurants y alojamientos, debes tener en cuenta que estos están repletos los fines de semana largo y durante Semana Santa o Fiestas Patrias.
 
Yo decidí ir en un tour, me costó 310 (con baño privado y tele) pero hay más barato que cuesta 285 soles. Encontrarás un cuarto bien simple, una cama con varias colchas, unas sillas y, si pagaste más, tu televisor. En esta página de Facebook te puedes informar más de costos: https://www.facebook.com/huancayatours?fref=ts
 
Mi alojamiento en Huancaya: Rinconcito Huancayano.
 
Viaje
 
El viaje es largo, son 8 horas desde Lima, en un camino de curvas, puedes salir mareada o nauseosa, como me pasó a mí. Además, la mayor parte del camino es trocha o pistas en mal estado, lo que queda de lado cuando ves la maravilla de los paisajes de este sitio. En pocas palabras, el viaje súper incómodo, vale la pena.
 
Lamentablemente, el tour no ofrece buenos carros, es una van (tipo esas que van Lima-Chosica), los asientos del medio, los flotantes son incomodísimos pues no tienen respaldar, es imposible descansar en ellos, y es un viaje de ¡8 horas!. Por eso, debes asegurarte de pedirle al señor del tour que no meta más de 7 personas en esa van y que esos asientos vayan libres. Es importante viajar cómodo, sobre todo porque tendrás caminatas pesadas por hacer el mismo día de tu llegada.
 
 
Estadía
 
Mi alojamiento estaba bien. Era cómodo, lo único raro fue tener el baño privado fuera del cuarto. Por lo demás, en Huancaya, casi todos los restaurantes son, además, alojamientos. Entonces, este tour nos alimentaba en el mismo alojamiento. La comida es normal, típica de la sierra, buenas papas, queso, la inflatable pachamanca estilo huancayano y el mate de coca para mitigar el soroche.
 
Los dueños del sitio eran super amables y hasta me llevaron la cena a mi cuarto. Ten cuidado de perder las llaves de tu cuarto pues te saldrá caro, recuerda que en Huancaya ¡no hay nada! y tienen que viajar para hacer otro juego de llaves.
 
 
 
Mi desayuno: Caldo de gallina y mate de coca
 
 
 
 
Huancaya misma
 
En Huancaya no hay mucho por ver, tiene una pequeña plaza con una iglesia y un museo (del cual nadie conoce el horario), nunca lo pude ver, siempre estuvo cerrado.
 
Más bien, caminando unos 10 minutos puedes encontrarte con las cascadas del amor y el puente colonial. Si subes al mirador que se encuentra ahí, el mirador de Chacachimba, puedes tener una vista de todas las cascadas y los dos puentes que rodean la ciudad. El tour te lleva hasta ahí pero vale la pena darte una vuelta por ti misma y ver el paisaje con más tranquilidad.
 
Vista desde el mirador de Chacachimba
 
 
Vilca
 
Vilca es el pueblo contiguo a Huancaya, es además, donde puedes encontrar las mejores vistas del nevado Pariacaca, de las grandes lagunas y los cerros que las rodean.
 
Está a una hora y quince minutos de Huancaya, en un camino de trocha, con altas pendientes, que pueden asustar pero se compensa con la maravilla de la vista.
 
Al llegar a Vilca te cobrarán todo el doble de lo que está en Lima, el agua, los chocolates, etc., hay que tener cuidado con los timadores (de nuevo: hay que entender que es un mercado nuevo para el turismo y sus habitantes tienen que concientizarse respecto a esto), por ejemplo: una señora me cobró un sol por una humita, cuando otro señor vino, le cobró 2 soles por la misma calidad de humita.
 
Luego de llegar a su plaza, subimos una pendiente, unos 30 minutos. Llegas con el corazón en la mano, ahí llegarás al mirador San Cristóbal, la verdad, la vista no es muy linda de ahí; pero si inicias una caminata, un poco en subida y luego plana, de unos 15 a 20 minutos, a tu mano izquierda, encontrarás el Bosque del Amor, en lindo bosque de quiñuales y pequeñas cascadas a donde van los enamorados de Vilca, ahí no podrás descender, solo lo verla desde arriba.
 
 
Bosque del amor

 
Después de esto, caminas unos 10 minutos más por un terreno plano, llegas a una laguna linda y una de las más grandes del lugar, por eso se llama Papacocha. Ahí podrás ver los lindos patitos de pico azul que están en extinción, descansar mientras ves el lindo paisaje de esta laguna rodeada de cerros y pide a tu guía que te cuente la historia de la sirena que vive en ahí.
 
Laguna Papacocha

Pato de pico azul, en peligro de extinción
 
Si caminas en bajada (ten en cuenta que si vas de bajada tendrás que subir casi lo mismo), llegarás a las cascadas el Edén, aunque la bajada sea complicada, no pienses en la subida, porque te puedes perder de esta maravillosa experiencia, con sus frías aguas transparentes y el sonido de sus caídas, date unos minutos para dejar de tomar fotos y solo apreciar este espectáculo. Este es el sitio de donde salen las fotos promocionales de Huancaya, algo que debes ver en tu estadía ahí.
 
 
Cascadas El Eden


 
El paseo dura un par de horas en total, aunque tu tour o guía digan lo contrario, estás a 3600 msnm y tienes que tomarte tu tiempo para subir o, si quiera, moverte.
 
 
Laguna Hualhuas
 
Esto es algo que debes hacer sí o sí. Luego de 20 minutos en auto, llegas a un punto en donde se inicia el descenso a la laguna, caminas una media hora; en el camino debes tener cuidado, el camino es empinado y resbaladizo, debes llevar las zapatillas adecuadas, mucha agua y bloqueador.
 
La caminata dura entre 20 minutos y media hora. Cuando de pronto, llegas a este sitio maravilloso, con aguas turquesas, transparentes, tanto que puedes ver a las truchas nadando en el fondo de ella. Ahí puedes pasear en bote, cuesta 10 soles, el paseo dura unos 30 a 40 minutos, los señores que reman son muy amables y te pueden contar historias de Huancaya o de cómo se está iniciando el turismo en la región o, otra vez, de la sirena que vive ahí.
 
Este paseo tiene por objetivo, la maravillosa cascada Carhuayno, pídele al señor del bote que te acerque lo más que pueda para poder refrescarte con las chispas de agua que el viento traerá hasta ti.
 
Allá abajo está la laguna

Laguna Hualhuas

Cascada Carhuayno
 
 
 
Luego de este paseo, debes subir (de nuevo pero no tanto), e iniciarás una caminata, más o menos plana, por la orillas de muchas lagunas, son tantas que el sitio se llama Mil cascadas. Ahí hay un punto desde el cual, según el guía, mucha gente se lanza en calvados, mismo Acapulco, parecía un lugar seguro y profundo como para hacerlo.
 
Es una linda caminata, no muy cansada, que te deja ver muchas lagunas y gente haciendo picnic, el tour ofreció un baño en ellas pero el agua es helada y, aunque el día era muy caluroso, nadie se atrevió a hacerlo.
 
Da pena dejar las cascadas sin haberte mojado un poquito, así que yo, aunque sea, me mojé la cabeza y seguí mi camino. Me preparé para el tramo final que es en subida. La caminata, en total, dura unas 3 horas.
 
 
 
Luego emprendes tu camino a Lima, en la ruta no te olvides pedirle al chofer que pare en Luahuaná para una rica degustación de pisco y vino.
 
Es un lindo lindo viaje, lo super recomiendo, vale la pena las 8 horas de viaje y alguna que otra dificultad que encuentres.
 
 
¿Lo haría de nuevo?
 
Sí y para ver lo mismo, tal vez en otra época del año donde esté más verde.
 
Mejor época para ir
 
Según los lugareños: Semana Santa, también mayo, pues no está todo verde y las lagunas y cascadas tienen más agua.
 
Peligros
 
El único peligro que puedes tener es sufrir de soroche o de la panza, anda bien provista de medicinas pues no hay farmacias.
 
No hay comisarías pues no hay ladrones. Igual hay que cuidar las cosas y ser precavidas.
 
Compras
Se puede comprar papa, queso y miel. El precio es módico, las otras cosas tienen el mismo precio que en Lima.
 
Gastos
No harás muchos gastos, no hay mucho qué comprar.
Yo tuve estos gastos, en soles:
310: Tour con todo incluido.
10: paseo en bote.
20: queso
5: una cerveza
1.50: un sublime.
 
Lo que no se olvida de Huancaya
 
El agua de sus cascadas y lagunas turquesas, transparentes, refrescantes; el cielo azul, las estrellas que casi se tocan, la impresión de estar rodeada de cerros en la plaza de Huancaya.
 
 
 
 


lunes, 25 de mayo de 2015

Ica: tour del pisco, principalmente

Ica está tan cerca que poca gente no ha ido, muchos visitan Paracas o la Huacachina pero también está el inocente ¡tour del pisco!

Plaza de Armas de Ica
 


Tour pisco:

Es un tour bien interesante, pero debes hacerlo solo si te interesa saber cómo catar y diferenciar entre un buen pisco y uno que no pasa nada. Definitivamente, si eres abstemia, te vas a aburrir. 

En cualquier parte de la plaza hay agencias que ofrecen tours y este está entre ellos. Salen todo el tiempo. Lo he hecho unas 3 veces y siempre antes de almuerzo pues una de las bodegas que visitas tiene un buen restaurante típica comida iqueña. 

Costo
40 soles por persona en cualquier agencia, pero creo que puedes conseguir un taxista y te lo puede hacer por más barato. Debes explicar a qué bodegas quieres ir. 
 
Bodegas

recomiendo la Tacama, en donde encontraras los mejores productos entre todas las bodegas, es interesante conocer la historia del local y subir al campanario para ver los viñedos. La degustación es una de las mejores que he tenido, puedes probar desde un pisco hasta espumante, vinos de todas las uvas y sabores, dulces, secos. Además puedes comprarlos por un precio mucho menor que el que encuentras en Lima.


Bodega Tacama
 
Lazo, que es una bodega familiar, pequeña pero súper instructiva sobre el proceso artesanal del pisco. Tienen un mini museo con antigüedades y un bar/restaurante a donde va mucha gente del lugar. Pídele a tu guía que te dé de probar todos los tipos de pisco u vino que tengan, son muy amables y te advertirán de los peligros del pisco, pero dale no mas, un buen pisco no da resaca.
 
Tinajas en la Bodega Lazo
El catador es una bodega de una comunidad de agricultores. Puedes tomar fotos bonitas de las tinajas y cómo hacían el pisco. Lo mejor de esta bodega es su restaurante, tienen un plato en el que puedes probar sopa seca, pallares y otras delicias iqueñas. El plato es como para dos, así que anda con la barriga vacía.
También puedes hacer compras

Luego de tanta cata de pisco, vino y la típica cachina de Ica, tal vez pienses que la vas a pasar mal con resaca pero no es lo normal si has tomado el pisco puro (no pisco sour, no chilcano).

Ojo que todas las degustaciones son gratis. No pagas entradas. 
 
Productos de la bodega Lazo
Algo más que pisco 

La vedette de Ica es la laguna de la Huacachina.

Un taxi desde la plaza de Ica cuesta 7 soles y es la única forma de llegar. Así que hay que hacerlo. Puedes alquilar un sandboard, subir caminando, quedarte un buen rato tomando fotos o solo observando el paisaje. Creo que la mejor hora es a las 5, cuando está anocheciendo y no hace mucho calor. 
Los restaurantes cercanos son caros y la oferta no es muy variada. 
Costo: Taxi 7 soles 

Dunas de la Huacachina a las 6 de la tarde.
 

Paracas
Paracas es famosa por las Islas Ballestas y la Reserva Nacional. Esta vez solo fui a las Islas. 

El bus Ica-Paracas cuesta 5 soles y sale cada 15 minutos. Te dejan en el cruce de Pisco, en la carretera, y de ahí hay que un colectivo que va al mercado por un sol cincuenta. 

De acá podrás tomar otro colectivo que te lleva a El Chaco, que es desde donde salen los botes a Ballestas. 
 
Botes en El Chaco
A Ballestas se debe ir temprano, por la tarde los vientos paracas hacen que las embarcaciones sean inestables y puede ser peligroso.  Los botes salen hasta las 2 de la tarde. 

En las islas puedes ver muchos lobos marinos, aves, pero los animales más interesantes son los pingüinos, hay pocos de ellos y en ciertas épocas casi no hay, tienes que estar atenta para avistarlos. 

El viaje es cómodo, que no te dé miedo. Los botes parecen seguros y tienen chalecos salvavidas. El tour dura 2 horas.
 

Datos
Ica-Pisco: 1 hora y media
 
Tour Islas Ballestas: 70 soles + 17 de entradas. Si uno va de frente al muelle paga 35, más 10 de entrada + 2 de derecho del muelle

Colectivo Pisco-ElChaco: 4 soles pero hay que esperar que llenen el carro con 4 personas 
 
Lobos marinos disfrutando de la vida


Mi hospedaje

En Ica hay que quedarse en un edificio que parezca sólido y seguro, debido a los terremotos que sufre la ciudad cada cierto tiempo es mejor buscar un buen lugar. 

Me quedé en el hotel Posada del sol, cerca del centro, limpio, iluminado y era un sitio familiar. Me costó 50 soles la noche con baño propio y televisor. 

Peligros 

Siempre hay que tener cuidado con la mochila pero, en esta ciudad, hay que tener cuidado con los tours, unos te ofrecen precios caros y otros, por el mismo servicio, salen más baratos. Nunca aceptes lo primero que te ofrezcan, compara precios, averigua; sobre todo en Paracas tanto en las islas como en la reserva.  

Lo que no se olvida de Ica
ver la puesta del sol desde las dunas de la Huacachina, bajar a toda velocidad las dunas, ver a lobos, pingüinos y aves en su habitat, siendo dueños del entorno, sin dar atención a nosotros, los invasores.